La Bendición de un Nuevo Día: Travesía a Boyacá Día 2. Suesca – Machetá

CAMPO BASE, SUESCA CUNDINAMARCA — Una pesada niebla descendió en avalancha sobre el césped de Campo Base dejando sobre la hierba el rocío de la mañana. El intenso frío que anuncia la llegada de la aurora, se deslizó bajo las cobijas y aunque la baja temperatura nos tomó por sorpresa durante la noche, el frió de la madrugada nos arrebató definitivamente el sueño.
 
Eran las cinco y treinta de la mañana, la helada estaba en su punto más bajo, y dentro, en la carpa, la condensación del aire nos mostraba de forma poco sutil la diferencia térmica fuera y dentro de ella. No pudimos dormir más.
 
Esperando a que pasara lo peor del frío tratamos de conservar el calor de nuestros cuerpos y evitar que las gotas de agua condensada, que resbalaban por la tela de la carpa, mojaran las dos únicas mantas que teníamos para el viaje. En poco, el sol lanzó sus primeros rayos a espaldas de la inmensa roca que teníamos como postal. Esperaríamos aún más para salir.
 
No tardamos mucho en notar cómo la niebla se replegaba empujada por la fuerza del sol, admitiendo su derrota en una batalla donde no tenía forma de ganar, como si huyera cobardemente del calor que reconfortaría la mañana, pero que al mediodía caería con toda su energía sobre la tierra. El astro se impuso en la cima de la gran  roca, primero iluminando la copa de los árboles más altos, luego derramándose en el césped hasta tocar el campamento. Se activó la vida y el ecosistema habló en voz alta. El rumor del Río Bogotá, en ese punto donde el agua aún alberga algo de esperanza, se fusionó con el canto de las aves, y la brisa, meciendo hojas y ramas hizo coro a su propio ritmo.

Era hora de salir a recibir la bendición de un nuevo día.

Travesía Boyacá Día 2 Suesca - Machetá

Contemplando la vida en un río casi muerto.

 Buscamos un restaurante para desayunar y recargar energías, pues la jornada, sin saberlo aún, iba a ser mucho más dura de lo calculado. Se presupuestó llegar al rededor de las 5:00 p.m. a Guateque, el primer pueblo de Boyacá en nuestro recorrido, pero en la planeación no contemplamos algo importante: el regreso del Tren a Suesca.
 
Volvimos al campamento y luego de tomar un tibio baño (uno de los beneficios que ofrece Campo Base), empacamos nuestras cosas, alistamos las bicicletas y arrancamos. Lo planeado para el segundo día implicaba recorrer 5,5 Kms de camino destapado bordeando la antigua vía férrea, así podíamos conocer una ruta nueva, sin tener que volver hasta Sesquilé para tomar la Ruta Nacional – RN55. 
El recorrido se complicó pocos metros después de partir, pues la antigua vía férrea había sido rehabilitada para el transito del tren de carga y el tramo que planeamos recorrer paralelo a ella, recientemente había sido rellenado con balasto, la piedra de granito que soporta las traviesas y los rieles en estas vías.
 
Los casi 6 Kms que pensamos pedalear por una vía destapada y que no nos tomaría más de cuarenta minutos en recorrer, se convirtieron en kilómetros de terreno intransitable, dónde hasta caminar era una tarea dispendiosa y agotadora. Resbalamos y caímos en varias ocasiones, las bicicletas por su peso no encontraban apoyo firme y se deslizaban, dificultando a cada paso el transitar por la vía.
Travesía Boyacá Día 2 Suesca - Machetá

Andre empujando la Bici imposible de pedalear sobre la roca suelta.

Fueron en total 5,5 Kms por la antigua vía, mas de 4 de ellos recorridos a pie, que nos tomaron dos horas y media finalizar. Al cabo de esto encontramos una vía secundaria, la cual conecta a la vereda Santa Rosita con la RN 55. Al tomar esta última volveríamos por al rededor de 3 Kms hacia el sur, para conectar con la RN 56, a la altura de la Represa del Sisga. En este punto, justo frente al brazo nororiental de la Represa, almorzamos y retomamos el camino.
 
Luego del retraso sufrido gracias un terreno intransitable, nos encontramos con una de las mejores vistas de toda la Travesía a Boyacá. 
La Represa del Sisga nos ofreció un cuadro perfecto para reflexionar en que no hay camino que no se deba recorrer, siempre y cuando podamos llegar y descansar en un lugar como ese.
Travesía Boyacá Día 2 Suesca - Machetá

Andre tomó un pequeño receso luego del almuerzo.

Travesía Boyacá Día 2 Suesca - Machetá

Una vista imborrable, un recuerdo gravado para siempre.

La paz se adueñó de nuestro espíritu y la fuerza volvió a nuestro corazón. Pedaleamos por la RN 56 disfrutando del paisaje que esta nos preparó durante décadas; ignorada, inexplorada. No supimos hasta ese día la belleza que guardaba para nosotros y nuestra sonrisa agradeció cada metro recorrido sobre este hermoso lugar. Era un abrebocas, una sutil insinuación de lo que estaríamos a punto de vivir en tan pocos días.

Poco a poco el día fue acabando y el descenso hacia Guateque se hizo esperar; encontró su fin en Machetá, en el ultimo pueblo de Cundinamarca por el cual cruzaríamos en esta Travesía. Allí encontramos un hostal donde pasar la noche y descansar,  pues aunque teníamos lo necesario para acampar, el retraso impidió que nos hiciéramos a un lugar adecuado donde instalar el camping y preparar la cena.

El segundo día nos dejó recuerdos imborrables, siendo este primer sobre esfuerzo apenas una pequeña muestra de que la belleza preparada para nosotros en este viaje tendría un costo muy alto que pagar, costo que a nuestro criterio es apenas un pago justo por las maravillas que había delante del camino, sobre los páramos, en los ríos y lagunas, en las fachadas, la arquitectura de cada pueblo y la gente que habita esta zona de Colombia. Esperamos que hoy duerman tan felices como nosotros lo hicimos en el segundo día de la Travesía a Boyacá.

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Diario de Un Viaje en Bicicleta El espíritu aventurero y el amor por la bicicleta, sentimientos en común que han impulsado el deseo de conocer el mundo pedaleando.
  • Oscar Atuesta

    Muy inspirados y elocuentes a la vez, que grandiosa travesia la q hacen, felicidades

    • Gracias Oscar, puedes inscribirte en nuestras newsletter para recibir las actualizaciones en nuestro diario.

  • Angie Martinez

    Me encantaaaa cada palabra me hace soñar ese hermoso paisaje, esos aromas que nos regala este bello mundo… Gracias por compartinos esta experiencia

    • Gracias Angie Por tus comentarios. Nos da mucha alegría que este proyecto sea de tu agrado. Síguenos en nuestras redes y podrás saber más de nuestro Diario de un Viaje en Bicicleta.