El Color de la Navidad: Travesía Boyacá Día 4. Garagóa – Tibaná

Garagóa, Boyacá — La noche nos recibió con un clima particularmente fresco y agradable. La plaza central que alberga la Iglesia del municipio tenía un aire de tranquilidad y sus visitantes, sentados en los bancos de la plaza y ajenos al bullicio de los bares de alrededor, disfrutaban el descanso envueltos en sus conversaciones, algunos absortos en sus propios pensamientos. El color de la navidad se extendía súbitamente desde la plaza central de Tenza pasando por Garagóa, hasta lugares aún desconocidos para nosotros.

El día llegó luego de un merecido descanso. Sin embargo, la preparación del siguiente recorrido en bicicleta nos encontró con el cuerpo agotado y especialmente las piernas muy adoloridas, a pesar de lo cual olvidamos pronto cualquier dolencia física y tan motivados como felices por lo hecho hasta ahora, comenzamos nuestra nueva ruta.

Travesía Boyacá Día 4. Garagoa - Tibaná

Tomando la Carretera Rumbo a Chinavita, Boyacá.

Nos despedimos de Garagóa tomando la vía que conduce al municipio de Chinavita, hasta nuestra siguiente parada Tibaná. No tardamos mucho en encontrar complicaciones en la carretera, pues un equipo de maquinaria pesada hacía reparaciones en esta, dejando tránsito en un sólo sentido.

Travesía Boyacá Día 4. Garagoa - Tibaná

Transitando la vía en reparación

En esta ocasión, atravesamos lo que para nosotros sería el mayor inconveniente durante la jornada. Más adelante, a lo largo del recorrido cruzamos ríos, cultivos de árboles frutales y grandes inclinaciones bordeando los Páramos de Mamapacha y Castillejo, pero no supimos hasta no estar ahí que la carretera nos guardaba algunos kilómetros de sufrimiento.

El día anterior habíamos ascendido en total 1.400 metros a través de vías destapadas y muy complicadas, lo que nos dejaba una marca personal, pues con todo el peso adicional supimos lo que era escalar con carga extra en terrenos accidentados.

Según lo planeado antes de salir de Bogotá, en varios recorridos tendríamos que ascender más de mil metros en un mismo día. Bueno, esto en condiciones normales no representaba mayores complicaciones; tendríamos que descansar en varios puntos del ascenso y posiblemente, empujar con pies en tierra y varios cientos de metros la bicicleta cuando el terreno complicara andar sobre ella. Lo que no esperamos ver fue que, aún con mucha suerte de que el clima nos favoreciera pues no era época de lluvias, la carretera destapada se convirtiera en una vía cargada de un fino polvo, amarillo y brillante, casi cegador, de mas de 20 centímetros de profundidad.

Travesía Boyacá Día 4. Garagoa - Tibaná

Empujando la Bici pues fue imposible andar sobre esta gran capa de polvo.

Algo que hacía aún más complicado caminar y empujar nuestras bicis, era cuando los pocos autos y vehículos de transporte público osaban pasar por esta carretera, levantaban una espesa nube de ese polvo fino que se pegaba, adherido como un imán, sobre todo lo que llevamos con nosotros. Pensamos que esto no era posible, no pudimos haber escogido la ruta tan mal, pero supimos, también, que fuimos afortunados de no estar lidiando con un clima lluvioso, que hubiese convertido ese polvo en una densa y viscosa capa de lodo que hubiera inutilizado las bicicletas, incluso afectando gravemente el cronograma.

Pasado el reto más duro hasta ahora en una categoría inédita, que nos tomó cerca de 10 kilómetros superar, continuamos pedaleando ya sobre terreno firme a un ritmo constante. Teníamos a solo 6 kilómetros nuestra siguiente meta y anhelamos llegar para quitarnos las capas de polvo que se habían asentado sobre nuestro cuerpo y ropa.

Travesía Boyacá Día 4. Garagoa - Tibaná

Las calles de adoquín en el centro del pueblo.

Llegamos a un pueblo pequeño con calles de adoquín, las casas en el parque central, de no más de dos plantas con tejado de barro, tan antiguas como la misma fundación del municipio, acompañaban a la iglesia que sobresalía en altura y esplendor de las fachadas vecinas. En la noche, cubierta por luces de colores hizo gala de su mejor vestido, que combinó con la iluminación de los arboles que se levantaban en el centro de la plaza.

Travesía Boyacá Día 4. Garagoa - Tibaná

La iglesia vestida de gala.

Colores en Medio de la Travesía

El color de la navidad tomaba un significado importante en esta travesía, pues no siempre los pueblos del departamento de Boyacá visten de gala para recibir a los turistas en una época del año que por tradición y creencia religiosa ha marcado la vida de sus habitantes. No es extraño ver que en esta región la comunidad se une en torno a un solo pensamiento, un solo sentir, generalizado por la más rica tradición durante las fiestas de fin de año.
El fin del día llegó con una visita corta pero muy agradable a la plaza central. Los sabores de la buena mesa boyacence y la generosa atención de todos los vecinos confirmó una vez más que la región nos sorprendería cada día con una sorpresa diferente, descubriendo a cada metro que es una hermosa perla a la vista de todo el mundo.

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Diario de Un Viaje en Bicicleta El espíritu aventurero y el amor por la bicicleta, sentimientos en común que han impulsado el deseo de conocer el mundo pedaleando.
  • Johanna Zambrano p.

    Siento el recorrido propio, me gusta mucho, pero faltaron fotos de ustedes en el momento duro del recorrido .

    • Gracias Johanna, Es cierto. A veces se complicaba capturar buenas imágenes de nosotros dos, y lo único que quedó en la memoria fotográfica fueron cosas como esta: https://flic.kr/p/HZsWsL. XD

  • Carolina Vargas

    No sólo la forma como cuentan su historia es envolvente, las imágenes llaman a vivir aventuras en paraísos como este. Un abrazo!

  • Alexander Gamboa

    Es muy agradable leer la aventura vivida por ustedes, ya soy seguidor del blog y espero con ansias los capítulos siguientes..